Vicente Meliá Bomboí

Vicent Melià i Bomboí. Nace en Castellón de la Plana el 11 de agosto de 1959. -Escultor y pintor formado en el taller del prestigioso artista castellonense José Vicente Forés Escrig. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia (1989) Posee capacitación investigadora reconocida por la Universidad Jaume I de Castellón (1992). Especialista en mediación para la igualdad de oportunidades en la participación social y en la ocupación. (Universitat Jaume I, 2004) Arqueólogo de símbolos y signos (formación autodidacta desde 2004). De 1997 a 2012 ocupó el puesto de Técnico Responsable de la Agencia Comarcal “Ports-Maestrat” de la Fundación Servicio Valenciano de Empleo (FSVE) en la población de Benicarló. Desde 1996 a 2013 Técnico de Selección y Orientación Profesional en la FSVE de Castellón de la Plana.

Inquieto por naturaleza, hay pocas disciplinas artísticas que le sean ajenas a nuestro admirado bohemio. Novelista, ensayista, músico o dramaturgo son algunas de esas otras vidas a las que se ha dedicado en cuerpo y alma, además de su carrera profesional. Convertido en uno de los grandes eruditos sobre la figura de Benedicto XIII, el Papa Luna, entre algunos de sus trabajos destacan “El Papa Luna y el enigma del Santo Grial”(2007 y 2012), “El corazón del Papa Luna” (2009), “Juicio al Papa Luna. El anillo del Rey Pescador”(2011), “El Papa Luna: El hombre que miró fijamente a los ojos del Dragón (2012) o “Peníscola: La Roca Mágica”(2012).

Como anticipo de su nueva exposición en Francia, el pintor ha presentado en La Bohemia, de Castellón, las obras ‘El pintor de la Música de creación’ y ‘El poeta y el Árbol de la Vida’, inspiradas en sendas teorías filosófico-matemáticas. La primera aborda las teorías pitagóricas y la de la Música de las Esferas o ‘armonía del mundo’ de J. Kepler a partir de una composición donde instrumentos musicales de diversa índole hacen sonar una melodía salida de la mano de un pintor con sus útiles de trabajo. Todos los objetos se distribuyen en los cuatro elementos: fuego, aire, agua y tierra. En el centro un sol generador de vida. Vicent Meliá recordó en la presentación de la muestra, que solo cuando una persona alcanza la plenitud es capaz de escuchar esa música.

En el caso de la segunda obra su inspiración se remonta a las teorías medievales con connotaciones mágicas del Árbol de la Vida. Según sus teóricos este árbol hunde sus raíces en el sueño como una búsqueda del conocimiento en cuyas ramas encontramos la creatividad y la espiritualidad. Bajo la sombra de este árbol formado por dos figuras hallamos al poeta recostado y absorto en la lectura, símbolo de la creatividad.